Fuego y llama para Mallorca

Gracias a Dios – mientras tanto algunas lluvias fuertes han mitigado la inmensa sequía de los bosques y campos que han contribuido a propagar los incendios de las semanas pasadas. Desde principios de este año hubo 101 incendios forestales en Mallorca, tantos como nunca hubo desde el 2004. Cada incendio origina una gran pérdida, tanto en el arbolado que ha tardado tantos años en crecer como en la naturaleza intacta, en los fondos y en el sentimiento de seguridad. Los equipos de bomberos que combaten los incendios en tierra firme o bien en los diversos hidroaviones o helicópteros hacen un trabajo admirable y peligroso. A ellos hay que agradecerles que de algunos fuegos no se haya originado ninguna gran catástrofe. ¡Para las personas afectadas que viven cerca de la zona del incendio eso es siempre.

una catástrofe! Hace poco nosotros mismos vimos cómo subía por detrás de nuestra casa una enorme y oscura nube de humo, era imposible reconocer a qué distancia estaba el fuego. Uno se siente desamparado mientras que el pánico comienza a agobiar, los pensamientos pasan volando y giran en torno a: ¿qué hay que hacer?, ¿qué es lo que puede salvarse?, ¿cómo podemos proteger el propio hogar y las pertenencias? Estamos completamente en manos de las fuerzas naturales.

La mayoría de los incendios tienen su origen en causas humanas, son provocados. Una teoría es que quizás el fuego fue prendido por uno o varios ex-empleados de la protección contra incendios que han sido víctimas de las medidas de ahorro. Quizás lo hacen para vengarse o bien para llamar la atención de lo importantes que ellos/as son y que se necesita más personal pero quizás fue otra persona. Tal vez algún incendio fue ocasionado por un cigarrillo que se tiró descuidadamente o por un trozo de cristal tirado por ahí.

Pero quizás sean los llamados “pirómanos” que no entran en la categoría de “psíquicamente normal” y que tienen una alegría enfermiza en las llamas y en el fuego. Y ahí sí que me pareció muy extraño que tanto el año pasado como también éste se declaró un incendio en el mismo lugar entre Capdepera y Sa Font de Sa Cala, o sea cada vez el mismo fin de semana, en el que también se celebró la llamada “Nit de foc” en el ambiente de las fiestas locales del patrón del pueblo. Al mismo tiempo brincan en los alrededores del pueblo y ya entrada la noche demonios disfrazados con látigos de fuego, saltan chispas, nubes de humo se extienden en las calles, retumban los tambores dejando vibrar los nervios. ¿No es eso un ambiente que podría incitar a personas predispuestas a la inestabilidad y a la piromanía para tener ideas “chispeantes”…? ¿No debería ser ahí el ayuntamiento algo más sensible y posponer semejantes festividades “encantadoras” para otras épocas del año con menos peligro?

En todas partes hay letreros puestos en pie que advierten del peligro de incendio forestal si se tiran colillas descuidadamente desde los coches y avisan de que está prohibido hacer barbacoas. Pero ¿entonces se representa de forma totalmente oficial una danza entre fuegos…? !!!

Sólo cabe la esperanza de que se encuentren a los causantes de los incendios y habría que ver si existen suficiente personal, dinero e intereses para hacer investigaciones efectivas de los casos y medidas de prevención en todas las medidas de ahorro…

Kerstin-Daniela Morgenstern